Blog

El lider de un gran equipo.

Richi Medina: «No mires la meta hasta que no la cruces, no dejes de correr»

A sus casi 62 años, Richi Medina es una de las figuras más activas de la hostelería en La Costera. Gestiona con pulso firme el restaurante El Cullerot en la Plaça del Mercat de Xàtiva, el rústico Mirador de la Costera en Torrella y el emblemático Papas Pub. Pero su historia no empezó entre comandas, sino cronómetro en mano. Exatleta, técnico Superior deportivo y alma del mítico gimnasio Tulay, Richi es el ejemplo vivo de que la disciplina del deporte es la mejor receta para el éxito empresarial.

I. El Renacer de un Atleta

Pregunta: Richi, empezaste con 18 años entrenando a chavales. ¿Qué queda hoy de ese joven del silbato y el cronómetro cuando entras por la puerta de tus locales?

Richi: Queda, sobre todo, la ilusión de seguir entrenando día a día. Lo que ha pasado es que ahora la intensidad mental ha recogido el testigo de la fuerza física. Me apasiona seguir adelante con proyectos e innovando. Me encanta mi trabajo; la restauración tiene muchísimos valores de la competición deportiva: el esfuerzo, la constancia y el trabajo en equipo.

P: El Centro Deportivo Tulay fue tu vida durante una década, pero la crisis de 2008 te obligó a cerrar. Fue un momento de quiebre absoluto, ¿verdad?

Richi: Fue muy duro. Cerré el negocio, me separé… me quedé solo. Hay algo que casi nadie sabe: llegué a estar una noche en el puente del Claret a las tres de la mañana. Te puedes imaginar qué pasaba por mi cabeza. Lo único que consiguió que me detuviese y bajara de la barandilla fue escuchar la voz de mi hijo en mi mente. Tenía que seguir luchando por alguien y, por supuesto, por algo. Ese fue mi nuevo punto de partida.

P: ¿Es la hostelería esa «carrera de fondo» para la que te preparaste toda la vida?

Richi: Quien la conoce de verdad sabe que no es nada fácil. En mi caso, más que físico, el reto es mental. Me considero una persona muy fuerte psicológicamente; por eso, formar equipos y proyectar la imagen de un negocio no me cuesta, al revés, me gusta. Mientras tenga salud y fuerza mental, seguiré innovando. Me quedan varios proyectos por hacer que todavía no están ni esbozados en papel.

II. La Piedra Filosofal y el Liderazgo

P: El Cullerot es tu gran éxito actual, pero nació en el momento más difícil imaginable…

Richi: Ha sido mi piedra filosofal. Abrí el restaurante en 13 de febrero de 2020 y, justo 30 días después, nos cerraban por la pandemia. Fue durísimo porque invertí todo lo que tenía en mi sueño. Mis inicios fueron en 2009, cuando «piqué piedra» en el bar del polideportivo de Novetlè. Allí nació mi segunda vocación. El deporte me enseñó el liderazgo: a crear equipos y a conocer a cada empleado para saber dónde puede dar más de sí. Este inicio se lo debo a Fina Mateu Alcadesa de Novetlè en aquel momento, que en cierta manera me obligó a ponerme detrás de una barra.

P: Tres locales, tres ambientes. ¿Cómo se gestiona esa diversidad?

Richi: Con un gran equipo. Como te he comentado, mi piedra filosofal es el restaurante El Cullerot ,el alma de El Mirador de la Costera es el fuego y el aire puro de la Costera, esto me da vida. El Papas Pub es mi «hobby», mi capricho; un lugar con espíritu ochentero donde me reúno con amigos a desconectar, donde la gente viene a disfrutar y eliminar las tensiones del día a día. No tengo espinas clavadas, siempre he sido un luchador. Nunca se acaba de correr, cuando tenga la capacidad económica – que hoy no la tengo-, pondré en marcha esos proyectos que tengo en mente. En unos años se verán.

III. El Cierre

P: Richi, si hoy pasaras por delante de aquel gimnasio Tulay o de las pistas de atletismo donde empezaste, ¿qué le dirías a aquel joven que fuiste?

Richi: Le diría… «No mires la meta hasta que no la cruces. No dejes de correr».